jueves, 28 de febrero de 2013

El destino en mis letras


Eras joven y fuiste joven
hasta el umbral de la hacha
que segó el viento en tu boca.

Eras el ciclón y la tormenta,
el abrazo de madre,
la mujer de mis versos.

¿Recuerdas, mamá?...

Dime que recuerdas mi voz
recitándote versos
cuando la tarde sólo era
un telón de poemas.

Yo soñaba entonces,
tú bebías mis sueños
sin saber que bebías
el destino en mis letras.

¿Recuerdas tantas tardes?
Dime que las recuerdas.
 

domingo, 24 de febrero de 2013

Hoy también llueve...



Mamá...

Hoy también llueve como llovía cuando iba a verte a la Residencia de la Xunta de Oleiros. Casi todos los días llovió mientras estuviste allí. Era como si las nubes lloraran tu adiós y yo no me diera cuenta.

Tenías razón cuando me llamabas tonta. No me di cuenta de que te estaban matando, de que te iban a matar como matan a tantos dependientes. A ti, mamá te mataron los cabrones del PP, el hijo de puta de Rajoy con sus recortes, con esos Reales Decretos suyos que matan más que las pistolas de un terrorista.

Los odio. Te juró, mamá, que votaré el resto de mi vida en contra de esos hijos de puta que te mataron. Todas las elecciones tendrán mi papeleta en su contra. No gobernarán con mi silencio en las urnas. Te juro que nunca perdonaré tu muerte.

A ti te mataron aquellos cabrones del PP de la residencia de la Xunta de Oleiros, el doctor Sobrino y su colega,... Sólo había que ver tu camisón manchado para darse cuenta de que tu muerte había sido violenta. Te mataron con la pastilla del Parkinson. Y no lo perdono. Se va a enterar todo el mundo de lo que están haciendo en esa maldita residencia de Oleiros. Van a saber en todo el país que allí, en la Residencia de Maiores de Oleiros están matando a los residentes con dosis de medicinas más altas de lo que resisten.


Tu niña

Me niego a creer


Recuerdo el pasado
en tu presente infinito,
le pongo actualidad
al preciosísimo ayer
que llevaba tu nombre.

Mamá...

Me niego a creer
el vuelo de tu yo al recuerdo
escrito en mi memoria.

Mamá...

Dime que no es cierta
la pesadilla de mis horas.

Mamá...

Dime sólo dime que sueño
el sueño errado en la noche.

martes, 12 de febrero de 2013

Mataron a mamá

Mamá...

Te mataron como quien mata al perro que sobra, como los canallas que disparan a los niños en las guerras, como los ricos que matan con Reales Decretos a los pobres.


Te mataron y yo no estaba allí para parar las manos asesinas del doctor Sobrino y de sus compinches.

Te mataron y llamaron diciendo que Encarnación había aparecido muerta.

Mamá... me duele el alma

Mamá... yo esto no lo perdono

Mamá... fue la derecha maldita la que te cortó la respiración con una medicación que tu corazón no resistió.

Mamá... no puedes imaginar mi dolor, no puedes imaginar mi pena, no puedes imaginar mi rabia, no puedes imaginar lo que me duele tu muerte. No puedes imaginar, mamá, lo que siento no poder ser escuchada por ti.

Mamá... ¡qué dolor!

Mamá...