martes, 31 de diciembre de 2013

Murió en Oleiros

Me asomaba a tu cama
para descubrir tu aliento aliviada
Estabas
Vivías
Se sumaba otro día a la espera
para tu regreso al piso proletario.
No sabía que se restaba un día
de los días compartidos contigo.
Si lo supiera...
te llevaría conmigo para salvar
tu aliento moribundo en su vida
de vela.
Te fuiste, mamá
Te fuiste...
y yo no evité la noche del cuatro
en los días de nubes abiertas.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Mis Navidades sin ti

No quiero celebrar la Navidad
contigo fuera de la Navidad.
 
Echo en falta tu risa,
las ganas de champán.
el turrón troceado,
una copa de más.
 
Echo en falta las ganas
de quererte cantar
recitando un poema
y decirte... mamá.
 
No quiero celebrar la Navidad
y tengo que celebrar la Navidad.
 
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19-12-2013

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Murió en Oleiros

Fue tenerte y perderte
y quedar sin ti perdida
como si yo fuera tu árbol
y tú fueras mis raíces.
 
Yo no sabía que andaba
un adiós que no decías
mientras el reloj restaba
hasta dejarte sin pilas.
 
Supe tarde que perdía
el aliento de mi vida
en tu vida que se iba.
 
Tan tarde que ya no pude
luchar por sólo un suspiro
para evitar la fuga
de tu yo anochecido.
 
Tenías razón, mamá,
cuando tonta me decías.
Las batas blancas mataron
tu cuerpo con las pastillas
y yo no luché a tiempo
y a destiempo nada hice.
 
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11-9-2013
 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Después de Oleiros

Las flores que yo te puse no estaban
en tu tumba desnuda por los pétalos
rojos como rojo fue el color
de un adiós que tanto aún me duele.
Quise gritar que soy tu hija
hasta romper el filo del silencio.
Callé como callan los cobardes
y le hice un hueco a las nuevas
flores rojas para tu mes de noviembre.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Murió en Oleiros

No aguanto tu silencio
No aguanto tu ausencia
No aguanto no oírte
No aguanto no tenerte
 
Mamá, yo te quise
tanto y tantas veces tanto.
Por eso no aguanto
que fueras una esquela.
 
No aguanto tu cama vacía
No aguanto la casa sin ti
No aguanto caminar sola
No aguanto tu no estar aquí
 
Quisiera vengarte y no puedo
Quisiera romper cada techo
Quisiera pisar los relojes
 
Mamá, yo te quise
tanto y tantas veces.
Por eso me hundo.
Por eso me dueles.

Murió en Oleiros

 
El silencio me envuelve
y tu recuerdo me hiere
como una bala con sello
de la pistola sin dueño.
 
Es imposible creer
que sólo eres recuerdo.
Es imposible vivir
sin ti viendo el recuerdo.
 
Fuiste tanto y eres todo
lo que fuiste cuando eras
mi compañera de juegos
ahora que sólo tengo
de ti el álbum en mente.
 
Apareces a mi lado,
me recuerdo aún diciendo
mamá con mi voz de niña
y repito con voz de hoy
un mamá hoy sin respuesta.

sábado, 24 de agosto de 2013

Mi primer cumpleaños sin ella

 
Hoy es mi primer cumpleaños
sin tenerte conmigo a mi lado
y no sabes, mamá, el frío
que siento y que hace y que está
rodeando hoy mis manos.
 
 
¿Por qué te mataron?...
 
 
Esa es la pregunta constante
que hoy tampoco aguanto
porque me han quitado
segando tu vida cada cumpleaños.

sábado, 13 de julio de 2013

Ella no tenía edad para morir


Recordar la última vez que vio a su hija le costaba porque no reconocía en la hija que había visto a su hija. Sólo recordaba que hacía un par de días le había dicho que parecía un monstruo porque llevaba al cuello una bufanda de flecos que nunca le había gustado. A ella sólo le gustaban las bufandas que calcetaba su hija. Nunca le gustaron las bufandas que compraba hechas.
Su corazón empezó a latir a su manera. Tenía vida propia y le quitaba sangre o se la ponía en la cabeza. Pancracia sabía que estaba herida por la negra sombra. Poco tiempo le quedaba de vida. No pensaba en cuanto tiempo le restaba para dejar atrás un cuerpo rígido que no digería la comida como antes.
Se entristeció. Ella no tenía edad para morir. Debía seguir viviendo para reñirle a su hija, para criticar con sólo una mirada esos atuendos tan de la niña. Pero estaba cansada de caminar por un camino hacia ninguna parte. Se estaba acabando y lo sabía con sólo escuchar los latidos irregulares de su corazón. Y allí no estaba la niña para maldecir a la derecha entera mientras la obligaba a seguir viviendo en una lucha sin cuartel escondida en cuatro paredes proletarias. Las peleas de su niña siempre fueron absurdas, pensó Pancracia; mejor olvidarlas y centrar sus esfuerzos en respirar en aquella habitación cutre de la Residencia de Maiores de Oleiros en la que estaba pasando un mes, sólo un mes. Después regresaría a su casa a comer los flanes que en Oleiros no le daban.
Pancracia fue quedando dormida. Oía sin escuchar las voces procedentes del comedor de los moribundos. Pronto le traerían la cena, un puré que su hija decía que estaba quitado de las sobras de las potas. Hacía unos días su hija se había enfadado con las cuidadoras porque le daban sopa. El sueño fue venciéndola. Ya no se oían voces. Pancracia empezó a ver un camino por medio de los árboles del triste jardín sin flores. Se vio a ella misma andando. ¿Iba en camisón? No importaba. Allí no había nadie. Era como un paraíso venido a menos sin Adán ni Eva. Tampoco estaba Dios. Pancracia subió al puente más alto y consiguió tocar con sus dedos el sol. Se empezaba a acabar el invierno; al menos para ella. La rodeaban los pinos hasta abrazarla con un ramaje que nunca nadie había cortado. Se sintió libre.
Sólo le quedaba saltar al recuerdo. Mi niña, pensó. Su hija se iba a enfadar seguro. Diría que no era justo y sacaría de su repertorio toda su ira cristalizada en palabras. Los ricos y los pobres. A eso se reducía la ideología de la niña. Seguro que decía que había muerto porque era pobre y porque los médicos la habían matado. Pancracia estaba viviendo su última vez viva. Un adiós que seguía alargando mientras la noche caía en Oleiros.
Pareces un monstruo, le había dicho a la niña, cuando estaban sentadas en la habitación mirando como la lluvia torrencial de febrero caía sobre el jardín sin flores de la residencia. Se lo había dicho mientras le agarraba la bufanda marrón, la que nunca le había gustado. Pareces un monstruo. La niña se había reído y había cogido con sus manos las suyas. ¿Qué haría ahora sin ella?

viernes, 12 de julio de 2013

Murió en Oleiros

 
Me duele cada flor artificial,
los tallos verde nada,
el plástico huele más.
 
Me duele ofrecerte el recuerdo
Me duele no tenerte en el hoy
Me duele, mamá, tanto tantísimo
no escuchar tu voz viva en tu voz
 
Me duelen los pasos que te buscan
en un camino recorrido por las dos.
Tú y yo, ¿recuerdas?, recorrimos
el último camino de tu yo.
 
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6-4-2013
XIADA

Murió en Oleiros

 
Quiero recordarte lejos de Oleiros
conmigo, mamá, siempre conmigo.
 
Quiero recordar tu mano en la mía
 
Quiero recordar tu risa, tu alegría
 
Quiero recordar las tardes y mañanas
 
Quiero hacer de la noche mediodía
 
Quiero traerte a mi lado con un beso
 
Quiero borrar tu último capítulo
y seguir escribiendo más poemas
para leerte mis versos, madre mía.
 
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13-3-2013
XIADA

jueves, 11 de julio de 2013

Murió en Oleiros

 
Imagino tu vuelo, mamá,
en la paloma que sube
de la acera del invierno
a la farola que roza
el polen de primavera,
el olor a hierba rota.
 
Tú volando aún me dices
que me levante y luche
ahora que han caído
mis manos sobre las hojas
y en vez de luchar lloro
y en vez de llorar sufro.
 
Dejo de hablar del amor
en versos y en estrofas
para abrirte a ti las páginas
llenas de frío y de rosas.
 
Mamá, creo que te he visto
en tu vuelo de paloma
y me asusté al no tenerte
para llorar en tu hombro
este dolor de hija huérfana
de tu voz maravillosa.
 
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24-3-2013
XIADA
 

jueves, 4 de julio de 2013

Murió en Oleiros

 
No sé por qué hoy lloré por ti
y no sé si también por mí lloré
al decir que te habías acabado
igual que se acaba un buen café.
 
¡Qué dolor saberte apagada
en la sintonía de tus palabras!
Yo luché, perdí y no me aguanto
en la derrota que te llevó de mi lado.
 
Cada noche a las cuatro despierto
cuando ya es tarde para parar las manos
asesinas de las batas asesinas.
 
Cada día, cada hora, cada minuto,...
todos los segundos estás en mí presente
y yo estoy en mi dolor hundida.
 
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19-6-2013
XIADA

lunes, 1 de julio de 2013

Murió en Oleiros

 
La vida sigue como cuando
tú eras tu triste agonía:
viajes de ida y de vuelta,
regresos con bolsas de comida.
 
La única diferencia se la he puesto
al domingo que ya no es domingo
sino un día más de los iguales
días de semanas de mi vida.
 
Y no hay día en que no recuerde
tu yo diciendo adiós hija.
 
Y no hay día en que tú no estés
presente y ausente y en mi mente.
 
Y no hay día en que no lamente
haberte perdido en Oleiros.
 
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15-6-2013
XIADA
 

viernes, 28 de junio de 2013

Murió en Oleiros

 
Te fallé
 
Y lo sé
 
Y no me perdono
no haber sido la hija
que tus manos cincelaron.
 
Tan distinta te salí
Tan bohemia, tan canalla
Tan errática en mis pasos
Tan brava como los toros
Tan fría en mis abrazos
 
No merezco haber sido
la hija que tú amaste.
 
No me perdono, mamá,
haber sido una daga
con el filo en la boca
y una lengua brillante
derrochando en las hojas
palabras...
frías palabras.

miércoles, 26 de junio de 2013

Murió en Oleiros

 
No puedes quedar, mamá,
sepultada en el olvido
sin que sepan que tú fuiste
un huracán en mi vida.
 
Tú eras mi espejo, madre,
para ti yo me vestía
y gastaba los pinceles
realzando un lienzo limpio.
 
Lo supe cuando tus manos
se murieron sin las mías.
Tú no estabas y yo era
la más triste de las tristes.
 
Ya no estabas en mis metas
Ya no estabas en mis risas
Ya no tenía tu abrazo
Ya no tenía tu vida
 
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XIADA

martes, 18 de junio de 2013

Eras todo

 
Eras todo,
eres tanto,
un hueco que no me llenan
los recuerdos con tu nombre.
 
 
 
 
 
Yo te quise tanto, tanto.
Yo te quiero tanto ahora
cuando no puedo abrazarte
como te abrazaba entonces.
 
 
 
 
 
 
Te has ido, ¡ay, Dios mío!
Te has ido por la noche
y me dejaste el vacío
del silencio a todas horas.
 
 
 
 
 
¿Por que marchaste huyendo
de ti a tu yo en flores?
Me dejaste tanta pena
que te lloro en cada folio.
 
 
 
Todo eras.
tanto eres,
fuiste y eres, mamá, todo.

sábado, 15 de junio de 2013

Todos los días tú estás

 
Hay días que no levanto
la cabeza de los hombros
y días en los que vuelan
mis ideas por los montes.
 
 
 
 
 
Algunos días te lloro
con lágrimas de mi pozo
dejando una salina
al borde de los sollozos.
 
 
 
 
Otros días casi siento
mi corazón una roca
erosianada por mares
que salieron de mis ojos.
 
 
 
 
Todos los días tú estás
llenando todas mis horas
con tu imborrable recuerdo
para la hija que te llora.
 
 
 
 
 
 
 
 
18-5-2013
XIADA

sábado, 8 de junio de 2013

No aguanto haberte perdido

 
Hoy quiero romper
el dolor a puñetazos
para volver a ser yo
y dejar de ser ya
el pañuelo de mis lágrimas.
 
No aguanto no poder
abrazar tu cuerpo caído
con mis brazos luchando.
 
No aguanto haberte perdido
cuando aún le clavaba
las uñas al es posible.
 
No aguanto, mamá, tu ida.
 
No aguanto no tenerte.
 
No aguanto este dolor.
 
No aguanto el vacío.
 
 
 
XIADA

sábado, 1 de junio de 2013

Viva en mis versos

 
No quiero creer
tu vuelo al techo,
el portazo triste,
la puerta, tu muerte.
 
Prefiero sentirte
viva en mis versos,
una rima en busca
del mejor aliento.
 
Tú vives, te juro,
que vives y sientes
cada coma mía,
las letras, acentos.
 
Estás, madre mía,
viva en mis versos
porque no me explico
mi yo sin tu eras.
 
11-4-2013

La hija que te llora

 
Siento tu ausencia
en mi culpa
y siento mi culpa
en el vacío de tu ausencia.
 
Siento la nostalgia de tu cama
llena de ti hasta en tu muerte.
 
Siento el silencio que escribe
tu adiós por las paredes
que oyeron cada ay
dicho por labios con fiebre.
 
Siento no haber sabido
ser la hija que mereces,
no esta hija que llora
en blancos folios tu vuelo
de ti a ti en infinitos
tus a llorar que me dejas.
 
Siento ser la que no supo
abrazarte hasta tenerte
salvada del mal abrazo
que te llevó en febrero.
 
 
XIADA

martes, 21 de mayo de 2013

No lo creo

 
Quiero decirte tantas cosas
Quiero contarte tantas penas
Quiero escuchar en ti la vida
Quiero olvidar que estás muerta
 
No es posible el imposible
(no lo creo)
No es posible tu silencio
(no lo creo)
No es posible que no escuches
(no lo creo)
 
Yo creo que resucitas
sólo para darme un beso
de madre que se ha ido
a hija que sólo es pena.

domingo, 12 de mayo de 2013

Volver sin ti




Volver, mamá, fue recordarte
joven y rodeada por mi infancia

(Decía mamá gritando al viento.
Digo mamá aullando al silencio)

Faltaban las moras del camino
para llevar al paladar todo el verano,
las boñigas de vaca, el olor  a tierra.
Nada era igual sin tu presencia

(Decía mamá yo tantas veces.
Digo hoy mamá con tanta pena)

Corrí por el camino que recorrían
tus pies alzados en tacones
y quise abrazarte en un entonces

(Decía entonces mamá y contestabas.
Digo hoy mamá y no me escuchas)

lunes, 22 de abril de 2013

No es cierto... y es cierto

 
No es cierto
(y es cierto)
tu no estar aquí y ahora
y mi estar siempre doliente.
No es cierto tu silencio.
Es cierto tu nombre ausente.
No es cierto que viajes
por un cielo de estrellas.
Es cierto que has llenado
con nosotros una esquela.
No es cierto...
pero es cierto.
Mamá... tú fuiste y eres
verdad cierta e incierta.

viernes, 19 de abril de 2013

Sola estabas...

 
No estaba a tus pies ni a tu lado
cuando el adiós besó tu rostro
y el hielo llegó a mi alma.
 
Sola
 
Así estabas
 
Sin mis puños para aporrear las puertas,
sin mis pies para pisar las guadañas,
sin los cuchillos que siempre han sido
mis palabras.
 
Sola
 
Mamá...
 
Así estabas

sábado, 6 de abril de 2013

Te fuiste y no quiero creerlo


Te fuiste como el portazo
que escapa de la puerta.
Te fuiste sin decirme que te ibas
de ti al universo incierto.
Te fuiste, mamá, cariño mío.
Te fuiste y no quiero creerlo.

domingo, 24 de marzo de 2013

Tu hija era furia y nada más


Sólo puedo llorar y maldecir
cada centímetro de la residencia,
aquella cárcel sita en Oleiros,
el mal sitio a donde te lleve.

Allí cayeron los buitres en tu mano
con la risa pintada de azul muerte.
Allí pusieron el adiós a tu existencia
con la pastilla amarilla y verde.

Allí escucharon como le dije
usted mató a mi madre
al médico asesino de pobres gentes.

Sí, se lo dije,
y lo sabes, mamá, porque supiste
que tu hija era furia y nada más.

Sí, se lo dije
y repito en estos versos lo que dije
porque el cabrón del PP te asesinó.

jueves, 28 de febrero de 2013

El destino en mis letras


Eras joven y fuiste joven
hasta el umbral de la hacha
que segó el viento en tu boca.

Eras el ciclón y la tormenta,
el abrazo de madre,
la mujer de mis versos.

¿Recuerdas, mamá?...

Dime que recuerdas mi voz
recitándote versos
cuando la tarde sólo era
un telón de poemas.

Yo soñaba entonces,
tú bebías mis sueños
sin saber que bebías
el destino en mis letras.

¿Recuerdas tantas tardes?
Dime que las recuerdas.
 

domingo, 24 de febrero de 2013

Hoy también llueve...



Mamá...

Hoy también llueve como llovía cuando iba a verte a la Residencia de la Xunta de Oleiros. Casi todos los días llovió mientras estuviste allí. Era como si las nubes lloraran tu adiós y yo no me diera cuenta.

Tenías razón cuando me llamabas tonta. No me di cuenta de que te estaban matando, de que te iban a matar como matan a tantos dependientes. A ti, mamá te mataron los cabrones del PP, el hijo de puta de Rajoy con sus recortes, con esos Reales Decretos suyos que matan más que las pistolas de un terrorista.

Los odio. Te juró, mamá, que votaré el resto de mi vida en contra de esos hijos de puta que te mataron. Todas las elecciones tendrán mi papeleta en su contra. No gobernarán con mi silencio en las urnas. Te juro que nunca perdonaré tu muerte.

A ti te mataron aquellos cabrones del PP de la residencia de la Xunta de Oleiros, el doctor Sobrino y su colega,... Sólo había que ver tu camisón manchado para darse cuenta de que tu muerte había sido violenta. Te mataron con la pastilla del Parkinson. Y no lo perdono. Se va a enterar todo el mundo de lo que están haciendo en esa maldita residencia de Oleiros. Van a saber en todo el país que allí, en la Residencia de Maiores de Oleiros están matando a los residentes con dosis de medicinas más altas de lo que resisten.


Tu niña

Me niego a creer


Recuerdo el pasado
en tu presente infinito,
le pongo actualidad
al preciosísimo ayer
que llevaba tu nombre.

Mamá...

Me niego a creer
el vuelo de tu yo al recuerdo
escrito en mi memoria.

Mamá...

Dime que no es cierta
la pesadilla de mis horas.

Mamá...

Dime sólo dime que sueño
el sueño errado en la noche.

martes, 12 de febrero de 2013

Mataron a mamá

Mamá...

Te mataron como quien mata al perro que sobra, como los canallas que disparan a los niños en las guerras, como los ricos que matan con Reales Decretos a los pobres.


Te mataron y yo no estaba allí para parar las manos asesinas del doctor Sobrino y de sus compinches.

Te mataron y llamaron diciendo que Encarnación había aparecido muerta.

Mamá... me duele el alma

Mamá... yo esto no lo perdono

Mamá... fue la derecha maldita la que te cortó la respiración con una medicación que tu corazón no resistió.

Mamá... no puedes imaginar mi dolor, no puedes imaginar mi pena, no puedes imaginar mi rabia, no puedes imaginar lo que me duele tu muerte. No puedes imaginar, mamá, lo que siento no poder ser escuchada por ti.

Mamá... ¡qué dolor!

Mamá...