viernes, 29 de noviembre de 2019

Las brujas

​No duermo, no como, me derrito
y tú no haces nada todavía.
Acuérdate de esas putas brujas
y hazles pagar lo que me quitan.

Acuérdate, mamá, de tu hermana
y de esas putísimas sobrinas.
A ti te dejo la venganza.
Yo sólo llevo el olvido.

Regresaré a mi vida olvidando
lo que nunca lleva el olvido.
Volveré a plantar aquellas plantas
en un terreno que será muy mío.

Regresaré a mis tardes
de libros de Economía.
Regresaré algunas veces
a mis mejores poesías.
Regresaré a los retos a mí misma
olvidando los retos del destino.
Regresaré a aquella adolescente
a la que le borraron las sonrisas
los domingos en los que me arrastrabas
a las visitas que yo nunca quería.

Regresaré, mamá, a la que era
y me olvidaré de toda tu familia.
No quiero que me manche el recuerdo
ni siquiera con el puedo haber sido.

Las Brujas

​Las brujas ganan
como siempre
y seguro que lo sabes
y no haces nada.

Las brujas me derrotan,
me machacan.
¿Qué te importo yo?
Nada.

Las brujas me quitan lo que es mío.
Las brujas me dejan de rodillas.
Las brujas, la puta de tu hermana
y esas putísimas sobrinas,
son las que me joden todavía.

¿Qué haces, mamá?
Dime qué haces.
¿Por qué no apoyas a tu hija?
Dime por qué no evitas esto.
Dime por qué no lo evitas.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Las Brujas

​Tendría que hablarte de las brujas,
de esa película de miedo,
decirte que casi da miedo
mirar una nube de cerca.

Tendría que decirte tantas cosas
y buscar en ti algún consuelo
ahora que la marea viene llena
de algas y me enredo y me enredan.

Tendría que pedirte hasta ayuda
para saltar juntas la marea
y esperar la ola de la mano
y callar los gritos con los dientes.

Tendría, mamá, que molestarte
para pedirte ayuda tantas veces
y no me atrevo a decirte
que las brujas siguen con su fiesta.

Tendría que pedirte que me ayudes
a aguantar la guerra y en la guerra
sin hincar mi rodilla en el suelo.

Tendría que pedirte tantas cosas,
tendría que molestarte tantas veces,
tendría que... llorar algunas veces.

Pero no voy a llorar porque toca
tirar todos los pañuelos
y salir con estas manos
más limpias que la nevada
que me congela los dientes.