No estaba a tus pies ni a tu lado
cuando el adiós besó tu rostro
y el hielo llegó a mi alma.
Sola
Así estabas
Sin mis puños para aporrear las puertas,
sin mis pies para pisar las guadañas,
sin los cuchillos que siempre han sido
mis palabras.
Sola
Mamá...
Así estabas
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