No puedes quedar, mamá,
sepultada en el olvido
sin que sepan que tú fuiste
un huracán en mi vida.
Tú eras mi espejo, madre,
para ti yo me vestía
y gastaba los pinceles
realzando un lienzo limpio.
Lo supe cuando tus manos
se murieron sin las mías.
Tú no estabas y yo era
la más triste de las tristes.
Ya no estabas en mis metas
Ya no estabas en mis risas
Ya no tenía tu abrazo
Ya no tenía tu vida
-----------
XIADA
No hay comentarios:
Publicar un comentario