Estoy cansada de luchar y fracasar
en esta lucha que no tiene futuro.
No sé si tirar las hojas que escribo
o sembrarlas en un campo sin frutos.
Imagino la cosecha vacía.
Imagino borradas las palabras.
Imagino las hojas en el árbol.
Todo regresa al inicio menos tú.
Te fuiste, mamá, y yo no supe
evitar el robo de tu cuerpo.
Me hundo. Resbalo por mí
hasta alcanzar mis pies helados
y entonces... subo, poco a poco.
Tengo que gritar que exististe.
Tengo que luchar aunque no luche.
Tengo que ganar cuando he perdido.
Tengo que decir lo que te quise.
Tengo que seguir en esta lucha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario