Tendría que hablarte de las brujas,
de esa película de miedo,
decirte que casi da miedo
mirar una nube de cerca.
Tendría que decirte tantas cosas
y buscar en ti algún consuelo
ahora que la marea viene llena
de algas y me enredo y me enredan.
Tendría que pedirte hasta ayuda
para saltar juntas la marea
y esperar la ola de la mano
y callar los gritos con los dientes.
Tendría, mamá, que molestarte
para pedirte ayuda tantas veces
y no me atrevo a decirte
que las brujas siguen con su fiesta.
Tendría que pedirte que me ayudes
a aguantar la guerra y en la guerra
sin hincar mi rodilla en el suelo.
Tendría que pedirte tantas cosas,
tendría que molestarte tantas veces,
tendría que... llorar algunas veces.
Pero no voy a llorar porque toca
tirar todos los pañuelos
y salir con estas manos
más limpias que la nevada
que me congela los dientes.
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